Panel intergubernamental de Cambio Climático, sobre la predicción de un incremento de la temperatura de 2ºC a 6ºC para 2100.

En climas templados, un incremento de la temperatura media de verano de 2 a 3ºC duplicaría la frecuencia de periodos caracterizados por altas temperaturas extremas. Esto significa que las olas de calor serán más frecuentes, más intensas y de mayor duración. Las olas de calor extremas, tal y como se experimentó en Europa central en 2003, afectan fuertemente a la salud de las personas y a su bienestar, además de producir consecuencias económicas sustanciales. El sur de Europa se verá más afectado por este fenómeno, debido a que ya cuenta con elevadas temperaturas e incrementos sustanciales de ésta durante ese período, pero países del norte como Suecia también presentarán problemas. Según el informe del gobierno sueco “Suecia frente al cambio climático – amenazas y oportunidades –“, el número de muertes provocadas por el calor en el área de Estocolmo, podría incrementarse en verano si la temperatura del aire se incrementara en 4ºC. Este informe estima que el coste en Suecia por muertes relacionadas con el calor debido al cambio climático, será entre 50 y 70 billones de euros durante el periodo 2010-2100.

Golpes de calor, agotamiento, síncopes, sarpullidos, fatiga y calambres son algunos de los síntomas provocados por el calor. Muchas de las enfermedades provocadas por el calor son síntomas de fallos (de gravedad variable) en el sistema termorregulador que aparecen a los pocos días de la exposición al sol. Determinados colectivos como son los ancianos o las personas con problemas cardiovasculares y respiratorios, son mucho más sensibles a las altas temperaturas. Esto afecta además al estado de ánimo y a la salud mental de las personas.

Los centros urbanos son especialmente vulnerables por el efecto de las islas de calor urbanas (urban heat island, UHI) así como por la mala calidad del aire. La intensidad de la isla de calor urbana, que es controlada principalmente por las diferencias en la geometría y la admisión térmica entre el medio urbano y el medio rural, puede alcanzar los 12ºC en las grandes ciudades. En los climas templados, el frescor durante la noche es esencial para la salud y el bienestar. En las ciudades, los edificios conservan el calor durante la noche, de manera que los habitantes pueden llegar a experimentar un continuo estrés térmico tanto por el día como por la noche. Aproximadamente el 75% de la población europea vive en áreas urbanas. Se espera que esta cifra aumente, acompañada de un incremento en la proporción de grupos de población envejecida. Está previsto que el promedio de población mayor de 65 años entre los estados miembros de la Unión Europea, crezca desde el 17% del año 2008 hasta un 30% en 2060. El número de personas afectadas por las altas temperaturas y el número de personas con un alto riesgo de afección, crecerá rápidamente durante este siglo.

Durante los cálidos veranos, la demanda de refrigeración en edificios aumentará. Si las temperaturas siguen aumentando, el incremento en el uso del aire acondicionado producirá una demanda adicional de electricidad y la expulsión de más calor a la ciudad. La planificación bioclimática, juega un papel importante en la prevención del estrés térmico en la calle además de minimizar el gasto energético produciendo mayores beneficios de salud, sociales, económicos y medioambientales. Comparado con otros mecanismos usados para mitigar los efectos del exceso de calor (como la instalación de aire acondicionado y el reparto de electricidad), la planificación sensible con el clima es climáticamente neutra, ya que no requiere energía adicional ni libera dióxido de carbono. Es preciso contar con información cuantitativa sobre los factores que determinan el confort térmico en el exterior para poder mitigar los problemas que intensifican el estrés térmico y poder diseñar ciudades sostenibles y espacios libres públicos de alta calidad.

Objetivos de la investigación

  • Llevar a cabo un estudio piloto, incluyendo simulaciones de estrés térmico de frío y calor según los cambios en las condiciones climáticas para diferentes entornos urbanos en Goteborg, Suecia.
  • Presentar y discutir los resultados del estudio piloto en un taller europeo con investigadores que trabajen sobre el clima urbano y regional, planificación urbana, confort térmico y análisis de riesgo en Goteborg, Septiembre, 2009.
  • Escribir una propuesta de investigación conjunta URBAN-NET, basada en los resultados del taller, específicamente en las necesidades e intereses en áreas de conocimiento e investigaciones comunes.

Estudio piloto Göteborg

La ciudad de Göteborg fue fundada en 1623. Situada a lo largo de la costa oeste de Suecia, es la segunda ciudad sueca más grande con cerca de 500.000 habitantes. El área tiene el clima marítimo de la costa oeste con inviernos relativamente suaves para estas latitudes y veranos fríos.

El centro de la ciudad tiene una estructura compacta de mediana altura, compuesta por edificios de ladrillo compacto de 3 a 4 plantas de altura, calles estrecha y pocos árboles o superficies vegetales.

El estudio piloto pretendía:

  • Analizar la influencia de la geometría urbana en el ambiente térmico exterior que afecta al confort humano
  • Simular el cambio potencial del estrés por frío y calor en diferentes espacios urbanos debido al cambio climático

Cuatro espacios urbanos, con diferentes geometrías constructivas, fueron analizados: una plaza alargada, un pequeño patio, una calle corredor orientada en dirección norte-sur y otra orientada este-oeste (ver imágenes abajo)

El confort térmico exterior cambiaba enormemente bajo las distancias cortas como resultado de la geometría urbana (dirección de la calle, espaciado y anchura, altura de la edificación,etc). Esto sucede porque la geometría urbana incide en la cantidad de radiación solar que alcanza al suelo y la edificación. En días de verano despejados, la plaza está generalmente más caliente si se compara con la calle estrecha cerrada por edificación y con los pequeños patios, como consecuencia de la mayor cantidad de radiación solar directa. Sin embargo, cuando una calle estrecha es iluminada por el sol, ésta está más caliente que la plaza, debido a la múltiple reflexión de la radiación de onda larga y onda corta de las paredes limítrofes. Las calles corredor, estrechas, y los patios tienden además a ser más cálidos que los grandes espacios abiertos por la mañana temprano y al final de la tarde debido a la reducción de la radiación de onda larga a través de múltiples reflexiones de las fachadas que limitan la calle.

El número de horas de estrés fuerte y extremo por calor, podría triplicarse si la temperatura media del aire se incrementase 2,8ºC. Para la ciudad de Göteborg, que tiene comparativamente, veranos fríos, clima variable y pocos edificios con aire acondicionado, resulta más probable un incremento de la mortalidad derivada del calor en verano. Por el contrario, el número de horas con estrés por frío fuerte y extremo disminuye entre 20% y25% (400-450 horas) en invierno, por lo que se espera como resultado la disminución de la mortalidad relacionada con el frío.

La geometría urbana, por tanto, tiene un efecto significativo en confort térmico exterior. Esto pone de relieve, el potencial de la planificación sensible al clima para jugar un importante papel en la conservación del confort térmico frente a las condiciones del cambio climático y la climatología extrema.

Mediante el mantenimiento del confort térmico, durante las olas de frío o calor, mejorará la salud pública y el bienestar, se incrementará el uso del espacio público y se reducirá el gasto energético; proporcionando mayores beneficios de salud, sociales, económicos y medioambientales.

Necesidades futuras de investigación

Los resultados del estudio piloto fueron discutidos en una mesa de trabajo europea con profesionales e investigadores que trabajan sobre el clima urbano y regional, el confort térmico, la planificación urbana y el análisis de riesgo. Intereses comunes en la investigación, identificados según las necesidades de cada área de conocimiento y línea de investigación, formarán la base para la cooperación y para investigaciones futuras. Estos son:

  • Información cuantitativa sobre factores determinantes para el control térmico exterior, centrándose en la importancia del uso del suelo ( zonas verdes, agua, superficies impermeables, etc), la morfología urbana (ancho de calle y orientación, altura de la edificación) y el arbolado en las calles (tipo de vegetación, localización y densidad).
  • Información cuantitativa sobre los efectos a nivel regional del cambio climático, tanto en condiciones normales como en episodios de climatología extrema, sobre el confort térmico exterior a nivel de ciudad, de barrio y de calle corredor, así como su interacción en diferentes escalas espaciales.
  • Adaptación de estrategias adecuadas y directrices de diseño.

Una vez entendida la importancia del uso del suelo, la morfología urbana y el arbolado en las calles, se puede desarrollar una guía sobre cómo mantener la salud y el confort térmico en el exterior, bajo los efectos del cambio climático y de episodios climatológicos extremos. Esta podría incluir las líneas básicas para optimizar la ordenación del uso del suelo, de la geometría de calles y edificación así como el uso de la vegetación en la calle según cada zona climática. El intercambio de conocimiento con los diferentes agentes implicados ayudará al desarrollo de políticas innovadoras, para mitigar los impactos negativos del cambio climático, sobre la planificación y gestión de la ciudad

Investigadores

  • Sofia Thorsson (Coordinadora), Ingegärd Eliasson, Fredrik Lindberg, Björn Holmer, Grupo de Clima Urbano, Departmento de Ciencias de la Tierra, Universiad de Gothenburg, Suecia.
  • Helmut Mayer, Instituto de Meteorología, Universidad de Freiburg, Alemania.
  • Marialena Nikolopoulou, Departamento de Arquitectura e Ingeniería Civil, Universidad de Bath, Reino Unido.
  • Dr Franziska Matthies, Organización Mundial de la Salud (OMS), Oficina Regional para Europa, Italia.
  • Igor Knez, Profesor asociado, Departamento de Educación y Psicología, Universidad de Gävle, Suecia.

Referencias

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  • SOU (2007) Sweden facing climate threats and opportunities, Swedish Government Official Report, No. 60
  • WHO/WMO/UNEP (1996) Climate and health: The potential impacts of climate change. Geneva, Switzerland
  • WHO (2003) The health impacts of 2003 summer heat-waves. WHO briefing note for the fifty third session of the WHO Regional Committee for Europe, Vienna, Austria, 8­11 September

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