Se trata de un telescopio de 15 cm de apertura y 90 cm de distancia focal emplazado en una torre de 12 m de altura, a fin de evitar que la turbulencia del aire, por el calentamiento del suelo, distorsione las imágenes obtenidas. Esta diseñado para el estudio y patrullaje de la actividad solar. Dispone de un filtro en la línea Ha de 0,25 A de resolución espectral. Con este instrumento se llevan a cabo estudios sistemáticos de la actividad solar (manchas, erupciones cromosféricas, fáculas, etc.), en la línea de los trabajos que antes se venían realizando en el Observatorio de Madrid.