Las tarjetas de tacógrafo incluyen numerosos mecanismos de seguridad, lo que hace prácticamente imposible su falsificación y modificación.

Entre estos mecanismos cabe destacar el uso de:

Tintas invisibles: Se basan en la emisión de luz sin incandescencia, es decir, en la conversión de una radiación invisible como la ultravioleta en luz visible. Las tintas invisibles se aplican frecuentemente como características de seguridad en documentos. Las características de seguridad luminiscentes no se pueden imitar con las técnicas corrientes de reproducción.

Microtextos: Es la impresión de un texto con caracteres muy pequeños. La mayoría de las personas puede ver a simple vista el texto impreso de los caracteres de 0,8 mm. de altura, mientras que los caracteres a 0,2 mm parecen una línea fina, aunque pueden leerse con una lupa. La microimpresión ofrece protección contra los sistemas de fotocopiado.

Tintas OVI (Tinta variable ópticamente): Tinta que fluctúa en brillo y color dependiendo del ángulo de iluminación y observación. El interés de las tintas iridiscentes para la seguridad es que su efecto óptico no puede ser imitado por las copiadoras en color. Los billetes en euros, por ejemplo, utilizan tinta OVI en su reverso, en las denominaciones de 50€, 100€, 200€ y 500€.

Impresión en IRIS: Es una técnica de impresión que produce imágenes con diferentes colores que se mezclan suavemente unos con otros. Son difíciles de reproducir y por ello se aplican como medida de seguridad contra la falsificación.

Reversos

Por otro lado, las tarjetas de tacógrafo almacenan toda su información en un chip de alta seguridad en el que almacenan todos los datos de su propietario, así como las actividades realizadas.

Estos chips están basados en un avanzado procesador criptográfico que permite firmar digitalmente y comprobar la firma digital de otros dispositivos, como la unidad de vehículo o del estado emisor de la tarjeta, de forma que sea altamente complicado el falsificarlo o modificarlo fuera de la unidad de vehículo.

Las tarjetas que no estén firmadas digitalmente por la entidad de certificación de la Comunidad Europea (ERCA) y un país miembro, no serán operativas en ningún tacógrafo digital. Además toda la información intercambiada entre el tacógrafo y la tarjeta estará encriptada, de forma que no pueda ser interceptada o modificada.

Asimismo se evitará el que un mismo usuario pueda disponer de más de una tarjeta. Para ello, la Unión Europea ha creado una red llamada TachoNet por la que todos los países integrados en el sistema del tacógrafo digital intercambian información de las personas a las que se les han proporcionado tarjetas.

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